Las galletas de arándano son un deleite que combina la suavidad de la masa con el dulzor de las frutas. Esta receta es perfecta para quienes buscan un postre fácil y rápido de preparar, ideal para cualquier ocasión. Con ingredientes sencillos y un proceso claro, podrás disfrutar de unas galletas irresistibles que encantarán a toda la familia.
Ingredientes y su Propósito
Ingredientes y su propósito (para unas 12 galletas)
2 tazas (250 g) de harina de trigo T55 → Base de la masa: proporciona suavidad y estructura a las galletas.
4 cucharaditas de levadura en polvo → Para que las galletas suban y estén bien aireadas.
1/3 de taza (65 g) de azúcar glas → Aporta el dulzor justo.
5 cucharadas (70 g) de mantequilla muy fría (o congelada) → Para que la masa quede hojaldrada y tierna: la mantequilla debe quedar en trozos pequeños.
1 taza (240 ml) de leche entera muy fría → Hidrata la masa y favorece la suavidad.
1 cucharadita de sal → Realza los sabores.
90 g (aprox. 3 oz) de arándanos frescos o secos → Los ingredientes estrella de la galleta: frescos para una textura suave, secos para una textura más masticable.
Para el glaseado:
1 taza (120 g) de azúcar glas
3 cucharadas de agua (30 ml)
1 cucharadita de extracto de vainilla
1/2 cucharadita de zumo de limón
Consejo: ¡Añade un poco de ralladura de limón a la masa para realzar el sabor!
Preparación Paso a Paso
1. Prepara la masa
Precalienta el horno a 220 °C (con ventilador). Cubre una bandeja de horno con papel vegetal.
En un bol grande, mezcla la harina, la levadura química, el azúcar y la sal. Añade la mantequilla muy fría, cortada en cubos o rallada. Incorpórala con las yemas de los dedos o con una batidora de repostería hasta obtener una mezcla arenosa con algunos trocitos de mantequilla visibles (el secreto para una masa hojaldrada).
